Deja un comentario

¿Qué quieres ser de mayor?

Un nuevo camino

Un nuevo camino

Existe un verano, el de los 18 años, donde es el momento de decidir el destino de cada una, o al menos un camino nuevo por el que andar. Se trata de elegir la carrera que vas a estudiar y por tanto, la Universidad.

En mi época debías rellenar una hoja con las preferencias, la primera era tu vocación y las siguientes, un es posible. Eran eliminatorias, así que tenías que tener muy claro el orden después de la primera.

De esto me acuerdo muy bien porque se parece a lo que les pasa ahora a mis amigas cuando tienen que decidir el colegio de sus hijos.  Una lista, un orden, si  te seleccionan en la primera genial  y sino a esperar a ver qué pasa.

Es el momento de decidir: ¿qué quiero ser de mayor? Debatías con las amigas y hasta con los padres, las diferentes posibilidades. Comprobabas las notas de corte de las universidades elegidas y jugabas a las probabilidades. Supongo que ahora será muy parecido, añadiendo la formación profesional que suele ganar peso porque el trabajo es más inmediato.

Estas divagaciones que nos parecen ahora tan normales, hubo un tiempo en que no se entenderían. Las mujeres yendo a la Universidad, imposible.

En la Edad Media y puede que hasta el siglo XIX, las dos únicas opciones para las mujeres de alta cuna eran el matrimonio o la vida religiosa.  La ventaja de elegir un monasterio era que otorgaba la posibilidad a las mujeres de desarrollar una vida intelectual y creativa.

Esto fue así, hasta que en el siglo XII se desarrollaron las primeras universidades y con ellas el saber salía fuera de los monasterios y se extendía a sectores más amplios de la población.  Pero desde sus orígenes las mujeres europeas quedaron excluidas del ámbito universitario que les estuvo casi totalmente vedado hasta el siglo pasado.

Virginia Woolf, exponente escritora del siglo XX, se quejaba de las escasas  profesiones a las que  las mujeres podían acceder. No era de extrañar cuando ni siquiera podían acceder a las bibliotecas. Como visionaria de grandes cambios, pensaba que en cien años, dejarían de ser el sexo protegido y así podrían ejercer todas las actividades que les eran prohibidas. La niñera repartirá carbón. La tendera conducirá una locomotora.

Mi  madre me cuenta que en su época de estudiante (principios de los 70), las mujeres que querían ir a la Universidad tenían dos opciones: maestras o enfermeras. Dos carreras aceptables para los estudios femeninos de una clase media de la época.

Supongo que algunas se saldrían del camino marcado. Pero el caso es que mi madre eligió ser maestra y también su hermana.

Ahora las mujeres tienen libre acceso a la Universidad y a cualquier carrera, sea técnica o humanista. Al menos en occidente, porque aún existen países que mantienen prohibiciones.

En España los datos dicen que en las pruebas de acceso a la Universidad, las mujeres son mayoría y, además, consiguen más aprobados: 55,7 por ciento frente al 44,3 por ciento. También superan en presencia en todas las ramas, excepto en las técnicas. Así áreas como la Medicina, Psicología, Educación, Derecho llevan ya impreso un fuerte carácter femenino.

En occidente, la mujer es más dueña de su destino profesional y puede apartar las barreras antes impuestas mediante reglas y códigos inventados por varones con poder.

 *Fuente:

Las Olvidadas. Una historia de mujeres creadoras. Ángeles Caso. (Planeta 2006)
Una habitación propia. Virginia Woolf . (Seix Barral)
 
https://www.youtube.com/watch?v=29wWL-40Mts
 
Las Chicas Gilmore. Rory se gradúa en Yale
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: