Deja un comentario

Coaching en femenino

Una amiga que se dedica al coaching comentaba los tipos de asesoramiento que realiza en su trabajo. Uno me llamó la atención: coaching para mujeres.

Realmente, ¿las mujeres necesitamos un tipo diferente de coaching?, me preguntaba. Y empecé a indagar en el tema. Por el número de resultados al introducir la búsqueda en google parece que la respuesta es afirmativa.

Para saber si eres la candidata ideal para este tipo de coaching te hacen una serie de preguntas bastante interesantes, una de ellas: ¿Empiezas las cosas que deseas y siempre las dejas a mitad porque no tienes tiempo para ti?  El tiempo para uno mismo es la clave, ya que a veces hay que repartirlo entre los demás. Cabría reflexionar  en como seria si dedicásemos las energías a cuidar de nosotras mismas y  dirigirnos sólo hacia posibles sueños.

Otras frases que se leen en la realidad digital es que el coach te ayuda a llevar a cabo tus proyectos sin bloquearlos, ni sabotearlos. Parece que algunas femeninas cansadas de luchar contra corriente, si les presentan barreras creen que es una señal para dejarlo.

Mi amiga, la que hace coaching,  afirma que los casos de mujeres que ha tratado son los de amas de casa que dejaron su trabajo para cuidar de sus hijos, y ahora que ya no las necesitan (los niños han crecido y son independientes) quieren volver a la vida profesional y necesitan trazar un plan.

El coaching viene a ser como la elaboración de un plan estratégico individual, donde el coach se dedica a analizar la situación actual y elaborar una lista de debilidades y fortalezas. La mujer que sale al exterior debe saber con que cuenta para triunfar.  Y después se trazan objetivos y se evalúa la mejor forma de conseguirlos.

En la realidad digital se repiten dos complejos hacia la mujer. Uno es el de la superheroína, pienso que será aquel de la super mama. La especialista dice que las mujeres que la padecen sienten que son salvadoras de todo, piensa que hace las labores mejor que el resto y que si no lo hace ella nadie lo hará.

El segundo síndrome es el del Impostor, esa creencia entre algunas mujeres de éxito de no estar la altura, de que se ha llegado a una buena posición por una cuestión de suerte. Todo esto puede tener efectos negativos sobre la carrera profesional porque se limitan los logros.

Por lo visto, las mujeres no tenemos bastante con las desigualdades que la sociedad ya trae impuestas, sino que además creamos algunas más. Una buena opción es el coaching en femenino para trazar el camino que deseamos. Otra es mirar a nuestro alrededor y observar a todas las mujeres que lo consiguen, que triunfan en lo profesional.

Puede que todo sea en ser independientes, sentirnos bien con nosotras mismas, y después ya se verá pasa a paso, o sesión de coaching a sesión de coaching. Quién sabe

Y sobre todo tomarse la vida con buen humor, reír. Lo he escuchado varias veces, la risa es buena y también ayuda a romper barreras.

“Una mama en apuros” (Motherhood) donde Uma Thurman quiere encontrarse a sí misma y  retornar a su abandonada carrera de escritora.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: